amos muchas horas del día en nuestro lugar de trabajo y a veces debemos compartir nuestro espacio con personas competitivas, inescrupulosas, que seguramente son poco capaces a la hora de obtener sus propios logros personales, pero viven pendientes de lo que hacen los demás. Estas personas envidiosas emiten vibraciones muy negativas: la envidia es un sentimiento destructivo y convive con la crítica, las murmuraciones, las malas actitudes que terminan consumiendo nuestras fuerzas, opacando no solamente nuestro rendimiento profesional, sino muchas veces, estropeando nuestros días.
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Estamos ya lejos de los almíbares del 14 de febrero, el Día de San Valentín, pero ello no significa que no hay otros santos que nos ayuden en nuestras plegarias para el amor.
Si bien todos sabemos que el dinero no hace la felicidad, ni tampoco otorga paz espiritual, es muy difícil estar en armonía cuando las dificultades económicas no dan respiro.
Si estás esperando ese amor soñado que te corresponda y con el que logres formalizar un vínculo sólido, aprovecha los influjos de la Luna para canalizar sus energías y utilizarlas en tu beneficio, fabricando un amuleto para conseguir pareja. La fase del Cuarto Creciente es ideal para realizar hechizos destinados a iniciar romanes, fijar fechas de boda, y trabajar mágicamente para todo aquello que esté relacionado con buenos comienzos.
Este ritual te ayudará a despertar o fortalecer tu sabiduría, tanto la intelectual como la emocional. Es apropiado realizarlo en los momentos de indecisión, en especial cuando necesitas de toda tu claridad mental para elegir lo mejor.
Este es un hechizo ancestral de los celtas, ellos veneraban la naturaleza y en consecuencia basaban sus rituales en la conexión entre el hombre y la Tierra. Realizaban sus rituales en los bosques, conviviendo sobre todo con los árboles, que consideraban sagrados. Este es un ritual de apertura.
Somos energía, tanto material como espiritual, y esa energía, o "chi", es la esencia que nutre nuestros días. Cuando la circulación del "chi", no es la adecuada, se produce un desequilibrio energético que influye no solamente en nosotros mismos, sino en las ondas que se generan a nuestro alrededor, instalándose, como invitados no deseados, en nuestro hogar.
"No puedo salir adelante", "me cuesta mucho", "es todo muy difícil", "todo me sucede a mí", estas creencias negativas están tan arraigadas en nuestro inconsciente que terminan limitándonos y nos impiden alcanzar la prosperidad y la plenitud, en todos los niveles de nuestra vida.
En estos tiempos de gran inseguridad que vivimos, es importante mantener nuestra integridad y nuestras pertenencias a salvo.
Muchas veces, los esfuerzos de cada día no alcanzan para elevar los ingresos y el dinero simplemente no alcanza; las preocupaciones, la falta de estima están íntimamente relacionadas con la escasez monetaria y no nos dejan avanzar. Esta sencilla ceremonia mágica te ayudará a llamar a la prosperidad con las energías del Universo a tu favor, para poner al destino de tu lado.
"Nadie que confía en sí mismo, envidia la virtud del otro" – Cicerón